A menudo vemos noticias sobre grandes descubrimientos fuera de nuestro planeta algunos que parecen incluso sacados de ciencia ficción, ya que nos parecen imposibles.
El invento y la técnica que os vengo hablar hoy es empleada entre otras muchas cosas para saber de qué están compuestos los planetas, su atmosfera y muchas cosas de nuestro universo y tierra. Y todo ello "únicamente" gracias a la luz. Y es que esta a pesar de pasar inadvertida entre todos nosotros durante el día y algunos tan deseada por la noche, esconde y es utilizada en multitud de campos de estudio.
La luz la podríamos “definir” en un primer momento como una
onda electromagnética (cosa que realmente no es así), la onda podríamos definir
como la propagación de energía de un punto a otro. La particularidad que tienen ondas electromagnéticas es que no necesitan un medio para propagarse, como
puede ocurrir por ejemplo con las ondas sonoras que si necesitan un medio como
puede ser agua o aire.
Teniendo en cuenta esto, y fijándonos en la figura de abajo
podemos ver las diferentes ondas electromagnéticas las cuales tienen de menos a
más energía de izquierda a derecha. Las ondas de radio tienen menos energía que
los rayos gamma a pesar de ser muy pequeñas.
Dentro de este espectro nos encontramos con el espectro
visible, la luz que nosotros vemos y donde se encuentran los colores. Por
debajo del rojo y por encima del violeta, nuestros fotoreceptores no son
capaces de ver. Aunque es cierto que hay animales y pájaros que si son capaces
de ver fuera de ese rango. ¿Te imaginas ver un color que nunca antes has visto?
Entendiendo esto vamos a ver como es posible saber la composición
de los planetas o su atmosfera.
Si hacemos pasar un rayo de luz blanca (la que nos llega del
sol) podemos ver que usando un prisma esta se descompone en toda la tonalidad
de colores, como ya estudió Newton.
Pues bien, si nosotros hacemos pasar esa luz blanca por un elemento (cualquier) elemento de la tabla periódica y volvemos a
mirar, podemos observar que hemos perdido algunos patrones de ese “ADN” de la
luz. Y es que cada elemento de la tabla periódica “roba” o “da” alguna parte a ese “ADN”.
En la siguiente imagen podemos ver una “radiografía” de lo
que sería el “ADN” de la luz en un espectro continuo (lo que veríamos a la
salida del prisma) directamente.
En esta imagen podemos ver qué pasa si esa misma luz la
pasamos por hidrógeno.
Podemos ver como hay partes
de esa luz que en principio era continua y como al pasarla por el hidrógeno y
partes que desaparecen. Esto es gracias al espectrógrafo inventado por Joseph
Von Fraunhofer.
Gracias es esto es como podemos ver la composición de los
planetas y sus atmosferas, por ejemplo. Usando la luz que atraviesa su
atmosfera, y viendo que partes faltan o hay de más, podemos ver que tipo de
elementos ha atravesado.
La única pega es que necesitamos que el objeto a estudiar sea atravesado por luz. En la siguiente imagen puedes ver este esquema.
Espero que hayas entendido en la medida de lo posible como
somos capaces de saber la composición de los planetas o sus atmosferas.
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